La polémica con Eurovisión y la posible expulsión de Israel sigue sumando capítulos. En una sesión de control parlamentario, el presidente de RTVE, José Pablo López, ha hablado sin tapujos sobre la posición de la cadena pública, y sus palabras han resonado con fuerza. "Ya era hora de romper el silencio", sentenció López, criticando duramente la "falta de responsabilidad" de la Unión Europea de Radiodifusión (UER).
El presidente de RTVE no se ha andado con rodeos y ha calificado de "genocidio" lo que está ocurriendo en Gaza, asegurando que la pasividad de la UER está provocando un "daño inmenso" a la imagen del festival. Además, ha confirmado que la cadena seguirá adelante con su propuesta de retirarse de Eurovisión 2026 si Israel continúa en el certamen. Su objetivo es que la UER se pronuncie antes de diciembre.
López ha sido muy claro al diferenciar la posición de RTVE en Eurovisión, donde sí tiene poder de decisión, de su postura en otros eventos deportivos. En competiciones donde Israel participa, como la Vuelta Ciclista a España, la cadena pública no tiene control sobre la organización, pero su papel será el de "informar" y "no evitar las protestas" que puedan surgir, mostrando su apoyo a los movimientos de protesta.
El discurso de José Pablo López deja claro que para la televisión pública española, Eurovisión no es solo un festival de canciones, sino un evento con una "enorme carga política". Con este mensaje, RTVE se posiciona como una de las voces más críticas dentro de la UER, presionando para que se tome una decisión que, según ellos, es fundamental para la integridad del festival.
